Un planeta al borde del colapso. Un científico que busca respuestas entre las estrellas. Un viaje que desdibuja los límites entre lo real y lo imaginario. En un futuro no tan lejano, los límites entre el progreso y la decadencia se desdibujan. La Tierra se ahoga, la tecnología avanza sin control y los viejos fantasmas políticos resurgen bajo nuevos nombres. En medio de ese escenario, Marcos Heredia , un bioquímico desencantado pero curioso, es convocado a una misión que promete cambiarlo todo. Sin embargo, lo que empieza como una expedición científica pronto se convierte en un viaje donde la realidad se deforma, la razón se disuelve y la verdad deja de ser una sola. Entre la sátira, la ciencia ficción y la crítica social, Descartable inhumano nos enfrenta a una pregunta inquietante: ¿hasta qué punto seguimos siendo humanos cuando dejamos de pensar por nosotros mismos? https://tintalibre.com.ar/book/2461/Descartable_inhumano
"Cuando miras largo tiempo al abismo, el abismo también te mira ti”. Nietzsche Para comenzar con la lectura de la elaboración que hice para este Coloquio quisiera partir de algunas ideas de Gilles Mouillac extraídas del artículo “La pantalla como lugarteniente del fantasma”. En dicho artículo, el autor referido señala: “El fantasma es una pantalla, una superficie sobre la que se proyecta esta película llamada «realidad». Se interpone -función eminente de toda defensa- entre el sujeto y lo real. Entonces Lacan lo compara con un practicable , esta estructura que en el teatro soporta el decorado.” Me resultó interesante la idea de pensar el fantasma como pantalla que protege. ¿De qué? De lo real. Sin la función de la fantasía no hay sostén posible para la dimensión del deseo y eso puede arrojar al sujeto al puro “dolor de existir”, es decir, a una de las caras de lo que los analistas denominamos como goce. La función del fantasma, que es efecto de la incidencia pate...